La regulación de aeronaves pilotadas a distancia cambió de manera importante en Argentina. La Resolución ANAC 550/2025 reemplazó el régimen anterior y aprobó las Partes 100, 101 y 102 de las Regulaciones Argentinas de Aviación Civil. El sistema dejó de organizarse principalmente por clases de drones y adoptó categorías basadas en el riesgo de cada operación: Abierta, Específica y Certificada.
Este marco fue modificado por la Resolución ANAC 312/2026, vigente desde el 23 de mayo de 2026. La enmienda amplió las posibilidades de trabajo rural, aclaró exclusiones y eliminó algunas restricciones que excedían la competencia aeronáutica. Por eso, para comprender la actual normativa de drones en Argentina, no alcanza con consultar la Resolución 550: también deben considerarse sus cambios posteriores.
Tres categorías determinadas por el riesgo de la operación
La Categoría Abierta
La Categoría Abierta comprende actividades de bajo riesgo que no necesitan autorización operacional previa. Como regla general, incluye drones de menos de 25 kilogramos utilizados dentro del alcance visual del piloto y con una altura máxima de 122 metros en espacio aéreo no controlado.
La reforma de 2026 incorporó una excepción importante: las aeronaves de ala rotativa que operen exclusivamente en zonas rurales pueden ingresar en la Categoría Abierta sin límite de peso. El explotador, de todos modos, continúa siendo responsable de evitar interferencias con aeronaves tripuladas.
La Categoría Específica
La Categoría Específica comprende operaciones de mayor complejidad o riesgo. Allí ingresan, entre otros casos, los drones de entre 25 y 150 kilogramos que no estén alcanzados por la excepción rural, además de actividades fuera del alcance visual, en entornos urbanos o bajo condiciones que requieren una autorización particular.
La Categoría Certificada
La Categoría Certificada se reserva para aeronaves de 150 kilogramos o más y operaciones de alta complejidad, como determinados servicios de movilidad aérea avanzada. En estos casos se aplican, cuando corresponde, requisitos semejantes a los previstos para aeronaves tripuladas.
Los equipos con un peso máximo de despegue inferior a 250 gramos quedaron excluidos del ámbito de aplicación de la Parte 100. Esto explica la referencia a drones sin licencia en Argentina, aunque la exclusión aeronáutica no autoriza a invadir la privacidad, provocar daños o volar en cualquier lugar sin considerar otras normas.
Registro, licencia, seguro y documentación exigida

Los requisitos para drones en Argentina dependen de la categoría y del tipo de actividad. En la Categoría Abierta no se exige licencia aeronáutica de piloto a distancia, Certificación Médica Aeronáutica ni Certificado de Explotador de Trabajo Aéreo. El operador, sin embargo, debe acreditar conocimientos básicos sobre normativa y espacio aéreo.
Para los equipos alcanzados por el régimen se utiliza un sistema digital de autorregistro. El trámite se realiza mediante el Casillero Aeronáutico Digital, donde se completa la Declaración de Propiedad. La ANAC entrega una oblea con código QR que permite identificar la aeronave y consultar la información registral.
En la Categoría Específica, las exigencias aumentan. Según las características de la operación, pueden incluir:
- inscripción en el Registro Nacional de Aeronaves;
- licencia aeronáutica de piloto a distancia;
- Certificación Médica Aeronáutica Clase 3;
- autorización operacional previa;
- Manual de Operaciones del Explotador;
- sistema documentado de mitigación de riesgos;
- Certificado de Explotador de Trabajo Aéreo;
- póliza de responsabilidad por daños a terceros.
El seguro obligatorio para drones no debe interpretarse como una exigencia idéntica para cualquier equipo recreativo. Su obligatoriedad aparece especialmente en operaciones específicas o de trabajo aéreo. Aunque no se exija en todos los vuelos de Categoría Abierta, contratar cobertura puede ser prudente porque el operador conserva la responsabilidad por daños, lesiones o perjuicios.
Formación de pilotos y responsabilidades que no desaparecen

La licencia para drones exigida en la Categoría Específica se obtiene mediante formación en un Centro de Instrucción de Aeronáutica Civil habilitado. El aspirante debe completar el programa reconocido y aprobar una evaluación teórica y práctica ante un inspector o examinador autorizado.
La Resolución ANAC 550/2025 amplió la posibilidad de impartir cursos. Los centros habilitados pueden gestionar la autorización para formar pilotos e instructores en las distintas categorías, con el propósito de federalizar la oferta y evitar que la enseñanza quede concentrada en pocas instituciones. Las licencias emitidas bajo el régimen anterior pueden ser convalidadas dentro del nuevo sistema.
La ausencia de licencia en la Categoría Abierta no elimina la responsabilidad del piloto. Antes de despegar debe conocer su aeronave, controlar el estado de las baterías, analizar el clima y verificar que la operación no ponga en peligro a personas ni a otros usuarios del espacio aéreo.
Espacios donde el vuelo continúa limitado
Las zonas restringidas para drones incluyen áreas prohibidas, peligrosas o temporalmente cerradas, así como sectores próximos a aeródromos, helipuertos e instalaciones sensibles. También se requieren coordinaciones especiales para operar cerca de superficies de aproximación, corredores visuales y espacios utilizados por aeronaves tripuladas.
La regulación mantiene restricciones sobre multitudes, emergencias, operaciones policiales, instalaciones militares, objetivos estratégicos y determinados edificios públicos. Todo dron debe ceder el paso a aviones, helicópteros, planeadores, ultraligeros y globos. La AIP y los NOTAM permiten consultar información permanente o temporal del espacio aéreo.
La enmienda de 2026 eliminó de la norma aeronáutica algunas limitaciones generales referidas a áreas naturales, rutas, vuelos nocturnos, condiciones instrumentales y operación desde vehículos. Esto no significa que dichas actividades siempre estén permitidas: pueden continuar sujetas a reglas ambientales, de tránsito, privacidad, seguridad o disposiciones locales.
Beneficios, controversias y desafíos del nuevo régimen
La reforma busca facilitar actividades recreativas, audiovisuales, agrícolas y técnicas mediante requisitos proporcionales al riesgo. El autorregistro y la apertura de la formación reducen trámites y pueden favorecer el desarrollo del sector.
Las críticas se concentran en la exclusión de equipos inferiores a 250 gramos y en la flexibilización rural. Aunque esos drones pueden causar daños o captar imágenes privadas, no quedan sometidos al mismo sistema de identificación y control. La discusión enfrenta dos objetivos legítimos: impulsar la innovación y asegurar mecanismos suficientes de prevención, trazabilidad y reparación.
La regulación de RPA y RPAS continuará adaptándose a tecnologías como vuelos autónomos, entregas, operaciones fuera de la línea visual y movilidad aérea urbana. Mientras ese proceso avanza, cada operador debe verificar la versión vigente de las RAAC y no basarse únicamente en guías anteriores a mayo de 2026.