Comprar un Smart TV nuevo siempre genera entusiasmo, pero muchas veces la experiencia no termina de brillar si se usa el televisor tal como viene de fábrica. La calidad de imagen puede ser excelente, pero el sonido, la instalación y la configuración inicial pueden limitar parte de su potencial. La realidad es que un Smart TV no funciona como un dispositivo aislado: se integra a un ecosistema de accesorios, soportes, conexiones y servicios que elevan la experiencia a un nivel completamente distinto.
Desde barras de sonido que mejoran cada detalle hasta soportes que optimizan la visualización, pasando por asistencia técnica que garantiza un funcionamiento fluido, el verdadero salto de calidad ocurre cuando se complementa la pantalla con las herramientas adecuadas. Esta guía reúne los elementos que más valor suman para transformar cualquier televisor en un centro completo de entretenimiento.
Sonido: el complemento indispensable que marca la diferencia
Aunque los televisores modernos ofrecen pantallas cada vez más delgadas y estilizadas, esa delgadez trae una consecuencia directa: el sonido integrado suele ser limitado. Los parlantes internos no cuentan con la profundidad necesaria para reproducir graves potentes, ni con la claridad suficiente para destacar voces o efectos en escenas complejas. Por eso, mejorar el audio es uno de los complementos más recomendables al comprar un Smart TV.
Las barras de sonido se han vuelto la solución más común por su facilidad de instalación y su diseño compacto. Ofrecen un salto notable en claridad y presencia, con modelos que incluyen subwoofers inalámbricos para mejorar los graves sin cables molestos. Para quienes buscan una experiencia más envolvente, los sistemas 2.1, 3.1 o 5.1 ofrecen una distribución espacial del sonido que se acerca más al cine en casa. Algunos funcionan mediante conectividad inalámbrica, lo que facilita su ubicación y evita perforaciones o tendidos complejos.

Elegir un sistema de sonido depende del tamaño del ambiente, del presupuesto y del tipo de contenido que se consuma. Para series y películas, un sistema con buena definición de voces suele ser prioritario; para deportes o videojuegos, el impacto de los efectos cobra más importancia. También conviene revisar la conectividad del Smart TV: puertos HDMI ARC o eARC garantizan mejor sincronización, mientras que Bluetooth o Wi-Fi permiten reproducir música desde otros dispositivos de manera fluida. Mejorar el sonido es, en la mayoría de los casos, el cambio que más se nota desde el primer día.
Soportes, bases y soluciones de instalación
Una buena instalación no solo mejora la estética del ambiente, sino también la comodidad visual. Elegir el soporte adecuado permite ubicar el televisor a la altura ideal, liberar espacio en muebles y asegurar una visualización más ergonómica. Existen soportes fijos perfectos para quienes quieren una ubicación limpia y estable y soportes articulados que permiten girar, inclinar o extender la pantalla, ideales para living amplios o habitaciones donde se ve TV desde diferentes posiciones.
Los soportes de pie también ganaron popularidad en espacios donde no se pueden perforar paredes o cuando se busca una estética más moderna y minimalista. La clave es asegurarse de que el soporte sea compatible con el tamaño y el peso del televisor y que cumpla con los estándares de montaje VESA.
Contar con instalación profesional puede ser una buena decisión, especialmente si se busca una terminación impecable. Los técnicos suelen realizar una calibración básica del ángulo, verificar la seguridad del montaje y ayudar a ocultar cables para que el ambiente quede limpio y ordenado. Una instalación bien hecha prolonga la vida útil del televisor y evita desplazamientos accidentales o tensiones sobre los puertos.
Servicios técnicos y mejoras de uso que conviene considerar
Además de los accesorios físicos, existen servicios que complementan y potencian el uso del Smart TV. Las extensiones de garantía, por ejemplo, ofrecen tranquilidad ante fallas inesperadas y suelen cubrir asistencia técnica a domicilio, algo que resulta especialmente útil en televisores grandes. También hay servicios de mantenimiento preventivo que revisan conexiones, limpian puertos y verifican actualizaciones del sistema.
Otra opción muy valiosa es la calibración profesional de imagen y sonido. Aunque la mayoría de los Smart TVs incluyen modos automáticos, un experto puede ajustar brillo, contraste, color y movimiento según el ambiente y las características del panel. Esto permite aprovechar al máximo la tecnología del televisor, especialmente en modelos de gama alta.
La configuración inicial es otro punto donde los servicios profesionales marcan la diferencia: conexión a Wi-Fi, descarga de aplicaciones, ajustes de privacidad, sincronización con dispositivos externos y actualización de firmware. Cuando todo está correctamente configurado desde el inicio, el rendimiento es más estable y la experiencia de uso se vuelve más fluida.
La integración con otros dispositivos del hogar también suma valor. Sincronizar el Smart TV con consolas, parlantes, luces inteligentes o asistentes de voz crea un ecosistema conectado en el que cada dispositivo se complementa. Esto permite desde controlar la TV con comandos de voz hasta automatizar escenas de cine con iluminación atenuada y sonido envolvente.